Belleza Americana
Con su nueva colección, Ralph Lauren rinde homenaje a la exquisita artesanía del oeste de los Estados UnidosEn un dormitorio del rancho ganadero de Ralph y Ricky Lauren en Colorado hay una pared en la que cuelgan alineados antiguos cinturones de concho, que caen en cascada desde listones de madera a ambos lados de un cabecero. Marcados por el suave matiz de la plata desgastada por el tiempo, adornados con turquesa o festoneados en los bordes, cada uno de ellos es una pieza de arte única.
Independientemente de la temporada, a Ralph Lauren siempre le ha fascinado el misticismo del Oeste americano, desde sus tradiciones artesanales a su historia única. Estas influencias han sido una constante a lo largo de cinco décadas de diseño. Ahora, con la colección de producción limitada de relojes American Western, una serie de seis estilos grabados a mano en plata de ley y oro de 18 quilates y en piel vachetta fina tallada a mano, Ralph Lauren ha puesto todo su empeño en trasladar su amor por los cinturones vintage de concho y rodeo a una serie de relojes de colección. Cada silueta, desde un reloj de bolsillo hasta una caja acolchada o un esqueleto calado, encarna una interpretación diferente de los cinturones que ha llevado y elaborado en su proceso de diseño desde mediados de los años 70.
Ralph Lauren buscó a maestros artesanos de todo el mundo para crear los relojes con el objetivo de fabricar piezas de la máxima calidad. El maestro grabador encargado de embellecer las cajas de los relojes fue el mismo artesano que hizo las puntas y los tacones de plata de las botas de vaquero que Ricky, la esposa del Sr. Lauren, llevó a la boda de su hijo David. Este artista, que trabaja en el distrito joyero de Manhattan, grabó (a mano) un patrón simétrico de motivos florales y líneas en zigzag con herramientas de acero rápido y carburo. Las sutiles diferencias en el peso y la colocación de los trazos son inherentes a su proceso, por lo que cada pieza es realmente única. Para el reloj esqueleto —llamado así porque su característico mecanismo queda expuesto a la vista— diseñó los puentes principales y la base con los mismos motivos que la caja. Hasta las hebillas de las correas de cuero, inspiradas en los cinturones, están grabadas y rematadas con púas fundidas a medida.
A la hora de envejecer el metal, el Sr. Lauren recurrió a una artista con formación clásica en el arte de la restauración del oro etrusco, bizantino y precolombino. La artesana trabajó con las cajas en bruto y, durante varios días, realizó un proceso de lijado, pulido, pintado y encerado a mano de cada una de ellas. Tras redondear los bordes afilados, aplicó capas de pátina con soluciones oxidantes para conseguir un tono más cálido de plata antigua. El oro supuso un mayor reto a la hora de perfeccionar el mismo aspecto envejecido (el menor porcentaje de cobre en el oro frente a la plata hace que el ennegrecimiento se asiente en ranuras profundas, pero se pula fácilmente de la superficie). Para resolver el problema, empleó un proceso propio que acelera la oxidación, seguido de una capa de cera de abeja o laca para sellar la pátina final. Esta técnica permite que el metal siga aclarándose u oscureciéndose con el paso del tiempo y el uso.
Mientras se realizaban las cajas, un artesano de El Paso (Texas), la capital americana de las botas de vaquero y los cinturones exóticos, se esmeraba en la fabricación de las correas. Así, recortaba la piel vachetta hasta el grosor deseado (lo suficientemente fino como para no ser perforada por las herramientas de acero inoxidable) y la sumergía en agua para liberar parte de su rigidez natural. A continuación, transfería el boceto aproximado a la piel y golpeaba suavemente las piezas con un mazo. Una vez terminadas las correas se enviaban a Italia para realizar el grabado y encerado y, una vez finalizado este proceso se mandaban a un maestro artesano en Bélgica que las montaba.
El reloj de bolsillo de plata de ley, del que solo se fabricarán 50 unidades, es la pieza más exclusiva y rara de la colección y la única pieza sin correa. Creada conjuntamente por el joyero y el grabador, presenta el logotipo «RL» en oro envejecido y el detalle de la cabeza de buey en la tapa. El grabador ha realizado un minucioso trabajo de artesanía para añadir una definición realista en la melena y alrededor de los ojos, que están engastados con rubíes, otra brillante alusión al arte de las hebillas de rodeo del Oeste.
El núcleo de esta colección de relojes American Western de Ralph Lauren es la tradición personal, el espíritu de intimidad y el arte conectados a través del tiempo. Una colección creada, no por casualidad, en el año de su 50.º aniversario. «Estos relojes tienen una elegancia robusta y una autenticidad que definen la tradición estadounidense de belleza y utilidad», Explica Ralph Lauren. «Son piezas para llevar y transmitir».



