La mejor estación del año
Este invierno, alcance la combinación perfecta de elegancia y estilo relajado gracias a una cuidadosa planificación. Siga leyendo para descubrir las razones de la autora para vestir de forma más creativa y sostenible en estas fiestasHace años, me invitaron a una fiesta de Navidad en un edificio de estilo art déco con vistas al zoológico de Central Park. A las siete en punto, la calle empezó a llenarse de taxis amarillos, de los que se bajaban invitados vestidos con la mayor elegancia, todos camino del vestíbulo. Una vez dentro, eran recibidos con aperitivos de caviar del tamaño de huevos de dinosaurio, y los anfitriones bailaban entre los invitados mientras sostenían bandejas con copas de champán como si se tratara de una cuidada coreografía de ballet.
Mientras me preguntaba si el enorme árbol de la sala sería un abeto balsámico o una pícea azul, me fijé en que los hombres parecían muy relajados con sus blazers de terciopelo, sus zapatos de noche y sus pajaritas de tartán. Las mujeres, en cambio, parecían más bien incómodas, probablemente por la abundancia de lentejuelas o los tacones de aguja de 10 cm que llevaban. Al poco, llegó una chica esbelta de pelo castaño que venía de un rancho de Wyoming... y que se había traído sus botas vaqueras con ella. Lucía unas espuelas plateadas bajo un vestido de tubo bordado hasta el tobillo; un estilo elegante, pero sencillo.
Volvemos a encontrarnos en esa época del año, y debo admitir que nunca he sido de las que se adhieren a un código de vestimenta demasiado estricto para las fiestas. Y, aunque esta temporada puede que haya más cabida para el glamur y la pompa que el diciembre pasado, eso no significa que tengamos que caer en derroches o extravagancias. No hay una sola manera correcta de hacerlo, pero creo que, sin importar cómo lo celebre cada uno, todos estamos de acuerdo en que se agradece tener una ocasión para vestir algo que no sean unos joggers.
Mi fondo de armario está formado exclusivamente por prendas de inversión, prendas vintage y lo que he podido pillarle a mis padres. Muchas de mis prendas favoritas son de hombre: me encantan los jerséis de lana Shetland de los años 60 de mi padre, y a menudo uso sus camisetas Henley de la universidad como pijama. Pero, en invierno, lo que sé que no me va a fallar es lo que he ido heredando de mi madre. No son solo prendas elegantes y versátiles, sino también resistentes, y resistir es justo lo que han hecho. Desde las magníficas botas negras acolchadas hasta los jerséis gris visón de cuello vuelto y las faldas ceñidas de lana, su ropa me ha acompañado muchos inviernos. Da igual si voy a una comida familiar o a alguna fiesta formal en el centro; con esa ropa, siempre sé qué ponerme. Siempre que debo decidirme en cuestiones de ropa, para mí la sostenibilidad también es importante. Por eso, me encanta que las prendas icónicas de Ralph Lauren sean tan festivas como atemporales.
Basta con elegir bien la combinación de prendas y una puede vestirse con largas siluetas de punto sin perder un ápice de comodidad. Desde mi punto de vista, una sudadera con capucha es perfectamente aceptable para una fiesta... siempre y cuando no sea de algodón. La sarga de franela con cuadros búfalo, un clásico atemporal del estilo de Ralph Lauren, otorga un aire festivo, pero sutil. Una manera sencilla de añadir un toque de formalidad es ponerse debajo una camisa con volantes que muestre un cuello y unos puños de encaje.
Y para quien no se plantee llevar nada que no sea un zapato plano (cosa que entiendo, puesto que yo ya lo hacía mucho antes de la pandemia), hay dejar que los detalles hablen por sí solos: se puede optar por unas botas hasta la rodilla o unos mocasines con flecos o con un lazo en el empeine. Pasemos de los tacones de aguja; pasear con tacones por las aceras heladas no resulta nada práctico.
Y ante la duda, siempre hay que optar por añadir un cinturón. Un cinturón de concho de estilo navajo con intrincados grabados plateados es especialmente efectivo para redondear un conjunto y realzar la cintura al mismo tiempo. También hará más elegantes una camisa funcional de borreguillo sintético o una prenda de denim lavada, por ejemplo.
Es bueno elegir una paleta de colores y ser fiel a ella. Este año, yo he optado por un estilo onírico en tonos crema, y he invertido en unos jeans de patchwork en tono tostado y en un jersey de cuello vuelto en punto de ochos en tono neutro. Combinarán de maravilla con el resto de mi armario sin importar la época del año. Eso sí, la vaquera que llevo dentro no se puede resistir a la pedrería de imitación. Es una manera divertida de aderezar el atuendo con un toque de glamur sin que quede forzado.
Se acerca la época de adornar la casa, vestirnos con nuestras mejores galas y disfrutar, todo ello sin perder de vista el pragmatismo. Alguna aportación al fondo de armario y unas cuantas prendas elegantes y bien escogidas para las fiestas nos ayudarán a poner un buen broche final al 2021, y podrán aprovecharse muchos años venideros. Hay que disfrutar del proceso; yo, sin duda, lo haré. Sé feliz, pero no dejes de ser tú. Es hora de darle la bienvenida al nuevo año.
- © Ralph Lauren Corporation
- Cortesía de Lindsay Talbot



