El auténtico y atemporal Mundo de Ralph Lauren

La suavidad del movimiento

Esta temporada, el terciopelo ofrece una seductora, sorprendente y versátil versión de la ropa de fiesta

Dean Martin dijo una vez «Cuando llevo un esmoquin, soy una estrella». «Con ropa normal, no soy nadie».

Aunque pocos considerarán a Dean Martin un don nadie, independientemente de su estilo vestimentario, el actor tiene razón (con todo el respeto a la amplia gama de ropa para hombre): La ropa formal es distinta al resto de prendas de vestir. Añade elegancia al instante. Con la chaqueta puesta y la pajarita ajustada, uno se siente de inmediato un hombre nuevo. O, al menos, una versión más refinada de uno mismo.

Y aunque la lana y el satén tradicionales son un clásico imprescindible, hay un tejido que eleva la sensación de elegancia: el terciopelo. Este tejido añade un toque sutil y seductor a cualquier prenda, ya sea un par de zapatillas de casa formales o en el cuello de un abrigo Chesterfield. Si se utiliza para confeccionar un esmoquin completo el resultado es inconfundiblemente sofisticado, suave y atrevido.

Por ello, aunque la respuesta a la pregunta «¿de verdad alguien necesita un esmoquin de terciopelo morado?» sea un rotundo «no», eso no ha impedido que acabe en mi colección. Todo empezó en un viaje a finales de otoño a la famosa mansión de Ralph Lauren en el 867 de Madison Ave de Nueva York. Mientras buscaba una elegante chaqueta con doble botonadura y raya diplomática fina, algo me llamó la atención: un número de terciopelo en un lujoso tono violeta que decoraba una chaqueta con solapa de pico y cierre de un solo botón.

De ahí pasé a prendas marrón chocolate intenso, pantalones azul marino oscuro y un blazer con cierre de dos botones en tono gris plateado. Aunque en teoría estas prendas deberían ser las menos prácticas de mi armario, han demostrado ser más versátiles de lo que esperaba. Además, son indudablemente las más divertidas de llevar. 

Un pantalón de terciopelo con un jersey de cachemira en un tono oscuro es una opción elegante para una cena o para tomar un cóctel por la noche. Una chaqueta informal de terciopelo puede sustituir a casi cualquier otra si se lleva con confianza y combina sorprendentemente bien con una camisa vaquera para crear un contraste de tejidos y formalidades. No hay mejor manera de sorprender e impresionar en una fiesta. Además, le distinguirá de la multitud de hombres con sobrias prendas de barathea negra en cualquier evento formal.

Quizás por ello Ralph Lauren ha utilizado esta prenda durante tanto tiempo, tanto para el día como con ropa de fiesta, en las colecciones Purple Label. Durante décadas, ha utilizado colores oscuros intensos para la ropa de fiesta y tonos brillantes o algo más terrosos para el día y los ha combinado con tweed o franela, para conseguir un contraste único. En cualquier caso, la textura lujosa y los tonos saturados resaltan el contraste del tejido suave con la estructura definida de la sastrería de inspiración inglesa.

A diferencia de la mayoría de los tejidos de Purple Label, confeccionados meticulosamente para obtener la textura y el acabado perfectos de Ralph Lauren, el terciopelo requiere muy poca mano de obra, salvo por la coloración personalizada para conseguir los tonos de la temporada. Se fabrica, según las indicaciones de Ralph Lauren, en el histórico telar de terciopelo Pontoglio (a un tiro de piedra del lago de Como y de Milán), donde llevan casi 140 años produciendo el mejor terciopelo del mundo.

Con los años, el exclusivo terciopelo de Ralph Lauren ha llegado a abarcar desde terciopelo lavado o estampado hasta «aplastado» (un estilo en el que el tejido presenta una superficie irregular de aspecto tridimensional). Ralph Lauren ha diseñado una gran cantidad de prendas con colores lisos, con diseños de tartán, de cuadros y con estampados de cachemira. Y aunque el terciopelo de la ropa de día de Purple Label puede resultar llamativo, en el esmoquin formal brilla con luz propia. Un esmoquin clásico negro o con una chaqueta color crema puede hacerle sentir como James Bond, pero uno de terciopelo le hará sentir un verdadero miembro de la realeza.

¿Es original? Desde luego. ¿Utilizo a menudo las chaquetas de terciopelo? La verdad es que no.

Pero, para mí, el brillo suave de la tela y la sensación de transformación que aporta no tienen rival en el mundo de la sastrería. Cuando encuentro la más mínima excusa para llevar las prendas de terciopelo (en las fiestas siempre, pero hay otras ocasiones en la temporada en las que se puede llevar), lo hago sin dudar.

Andrew Craig es el editor de contenido masculino de Ralph Lauren.
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