Guía especializada: El valle del Hudson
Una amalgama de destinos nuevos y favoritos atrae a los amantes de la gastronomía y los aficionados al diseño al valle del HudsonPara los amantes de la naturaleza y la gastronomía, ningún lugar puede compararse con el valle del Hudson. Las ciudades situadas al norte de Nueva York, como Hudson (Nueva York), Kingston (Nueva York) y Great Barrington (Massachusetts), ofrecen algunos de los paisajes más pintorescos de la Costa Este. Esta zona, basada en una cultura agrícola y alimentaria que ha abastecido a la ciudad de Nueva York desde la época colonial, cuenta con algunos de los mejores productos lácteos, carnes y tierras del país y del mundo. Desde luego, estas maravillas se disfrutan mejor cerca de su origen, y el valle del Hudson lleva generaciones perfeccionando su oferta de restaurantes, alojamientos y tiendas, con nuevos y emocionantes lugares siempre listos para recibir al visitante. A continuación, incluimos algunos de nuestros favoritos, tanto los recién llegados como los más valorados:
ALOJAMIENTOS
Little Cat Lodge
Durante las dos últimas décadas, Matt Kliegman y Noah Bernamoff han ofrecido a sus visitantes neoyorquinos platos tradicionales y ocio nocturno en locales como Black Seed Bagels y Jane Ballroom, entre otros. Este año, el dúo se asoció en Little Cat Lodge, un hotel y restaurante de 14 habitaciones de inspiración alpina situado en la base de Catamount Mountain, una estación de esquí de los Catskills. Juntos, transformaron una posada centenaria de estilo suizo en una casa principal rústica y dos casas de huéspedes dignas de Rip Van Winkle, a la manera de Wes Anderson. El espacio se caracteriza por tonos castaños y caramelo, camas hechas por encargo con arce fresado y secado en horno, y una mezcla de muebles modernos y antiguos. Dirigido por un chef nominado a los premios James Beard, el restaurante ofrece clásicos como el schnitzel de cerdo con hueso y ensalada de patatas calientes, con una chimenea de leña de fondo. The Tavern, el restaurante más pequeño del lodge, es la máxima expresión de relajación après-ski con sus maridajes perfectos, como la trucha arco iris asada a las hierbas con guarnición de judías blancas y acompañada con una copa de borgoña.
Hotel Tivoli
¿Alguna vez se ha preguntado cómo viven los artistas? Si va al Tivoli, lo descubrirá. Propiedad de los pintores Brice y Helen Marden, el Hotel Tivoli exhibe sus gustos singulares y eclécticos en cada rincón. Los asientos, modernos y luminosos están rodeados de cuadros de una calidad que podrían encontrarse en un museo, así como de hermosas y extravagantes cerámicas, también presentes en su restaurante The Corner, que ofrece galardonados platos con ingredientes de proximidad.
Rivertown Lodge
El Rivertown Lodge, construido en un antiguo cine, cuenta con 27 habitaciones (y una cocina común) de lo más acogedoras y un magnífico diseño de artesanos locales en el corazón de Hudson. Es un lugar ideal como punto de partida para explorar el valle del Hudson, pero también para relajarse entre estufas de leña y porches con mosquitera. Ofrece a sus huéspedes bicicletas en préstamo y una encantadora mesa de ping-pong en el patio trasero (también nos encanta la tienda adjunta; que es demasiado chula para llamarla «tienda de regalos»).
Inness
Para los amantes del lujo, o simplemente de los alojamientos de la más alta gama, está Inness, que cuenta con una granja de 12 habitaciones y 28 cabañas con impresionantes vistas de las cordilleras de Catskill y Mohonk, en Accord, Nueva York. Situado junto a un impresionante campo de golf de nueve hoyos, Inness es una joya modernista con una tienda que ofrece artículos poco frecuentes que rivalizan con cualquier artículo que se pueda encontrar en Nueva York, y un spa que abrirá sus puertas en 2023.
The Maker Hotel
El Maker, un hotel boutique por excelencia, es una colección íntima de 11 habitaciones únicas que evocan el estudio de un escritor, el Hollywood clásico y el paraíso de un jardinero. El Maker, ubicado en Hudson y propiedad de los fundadores de la marca de belleza Fresh, está lleno de exquisitos detalles: desde sus alfombras antiguas hasta la comida local que se sirve en su restaurante, el espacio es todo un muestrario de obras de los artistas, artesanos y embajadores culturales que pueblan la ciudad de Hudson y su valle.
RESTAURACIÓN
Gaskins
Nick y Sarah Suárez, marido y mujer, dejaron Brooklyn en 2016 para ofrecer a sus comensales un menú con alimentos de proximidad en un bistró rural sencillo (aunque no simple). Aquí, el menú del día alterna clásicos de la cocina casera, como los macarrones con queso y pan rallado, y platos estrella locales, como la ensalada de col rizada y calabaza delicata. En cuanto a las bebidas, incluye tradicionales, como un negroni o un mai tai, a los que se suman las cervezas de Suarez Family Brewery, empresa dirigida por el hermano de Nick.
Talbott & Arding
«Hace casi ocho años que abrimos nuestras puertas. El hilo conductor ha sido honrar nuestro paisaje regional», dice Kara Chadbourne, directora de marketing de Talbott & Arding, una tienda de quesos y otras delicatessen de Hudson que cuenta con el respaldo de chefs y amantes de la buena mesa de todo el estado de Nueva York y más allá. Fundada por Kate Arding, que trabajó en las legendarias Neal's Yard Dairy y Cowgirl Creamery, y Mona Talbott, que incluye a Chez Panisse en su currículum; Talbott & Arding es un tesoro de exquisiteces locales de maravillosos sabores. ¿Qué es lo que no te puedes perder? El pastel de pastor. «Es un ejemplo precioso de cómo honramos a nuestros productores locales», afirma Chadbourne. «Trabajamos en temporada con un productor local de cordero. Solo está a la venta si hay disponibilidad de carne de esa granja. Además, está riquísimo y sienta genial cuando hace frío».
Cafe Mutton
Incluido en las listas de «Lo mejor de» 2022 tanto de Bon Appétit como de The New York Times, los amantes de la buena mesa hablan del Cafe Mutton en términos casi mitológicos. Enclavado justo al lado de la ruta turística de Hudson, el mejor representante de esta meca de la comida informal es la famosa mortadela frita del lugar, que transforma lo que parecería una burda bomba calórica del Medio Oeste en un sándwich verdaderamente satisfactorio de textura placentera. Otros platos convencionales que la chef Shaina Loew-Banayan ha convertido en maravillosos son las salchichas rellenas (una de las opciones favoritas recientes incluye carne de cerdo y foie), servidas con abundantes cortes de Tomme de Savoie, col y manzana.
Stissing House
Cada país tiene su propia versión de la cocina rural. Para conocer la de Estados Unidos, hay que ir a Stissing House, donde los residentes de Pine Plains, Nueva York, llevan calentándose desde que era una taberna en 1782. «Tenemos tres salas de comedor con chimenea. Estamos rodeados de huertos y granjas. Ofrecemos tartas de manzana hechas en nuestros fuegos de leña. Lo que intentamos recrear en Stissing House es la sensación de estar en una casa de campo», comenta Clare de Boer, la propietaria. Recientemente, ha añadido al menú el pastel de conejo, «hecho a la antigua usanza, con una corteza dulce y servido con una ensalada verde con mostaza».
BEBIDA E INSPIRACIÓN
Village Coffee and Goods
En Village Coffee and Goods, todo gira en torno a la calidad y la proximidad, que pueden ir de la mano. «Todas las cerámicas en las que beben los clientes son de ceramistas de la zona, lo que las convierte en algo comunitario y accesible», comenta Mark Palmer, nacido en Sídney (Australia) y propietario de Village Coffee and Goods, el principal destino cafetero de Kingston y alrededores. Las tazas a las que se refiere están hechas a mano por Andrew Molleur, ubicado justo al final de la calle, y Palmer las diseñó específicamente para adaptarse al calor y al volumen de su café de goteo especializado y para que encajaran con la estética minimalista pero acogedora de su cafetería. El café procede de Partners Coffee, en Brooklyn, un pequeño tostadero que admira por su consistencia. En cuanto al sirope de arce de su Chocolate Maple Cold Brew, procede de árboles explotados en las cercanías. «Añadimos cacao crudo ecológico», dice. «En lugar de estar azucarado, se endulza con arce».
Familiar Trees
Cuando Stephen Rudy y Susana Gilboe construyeron su librería en 2021, lo hicieron con la idea de que no solo sus libros se especializaran en las artes —pintura, escultura, cine o diseño—, sino también la propia tienda. El espacio cuenta con un programa de galerías que muestra obras de artistas neoyorquinos y locales. La tienda también ofrece una impresionante colección de libros de arte y diseño. Últimamente, el Sr. Rudy ha estado gravitando hacia el diseño danés y japonés. «El libro que más me interesa es una monografía de Noguchi de primera edición», dice. «Es un libro raro y soy un gran admirador de su autor. Tener una primera edición en tan buen estado es muy especial. Tenemos un montón de magníficas fotografías japonesas de los años sesenta y setenta. Y algunas buenas monografías de arquitectura: Alvar Aalto, Richard Neutra y Le Corbusier».
Kingston Wine Co.
«Kingston Wine Co. ofrece vinos, sidras y licores que se elaboran con atención y cierta singularidad, en un proceso en el que cada uno quita o añade algo para dar su toque personal», comenta Sophie Peltzer-Rollo, propietaria de la tienda. El enfoque «menos es más» deja espacio para la autenticidad, que suele ser mejor «para el medio ambiente y nuestros paladares», afirma. Para el frío que se avecina, Peltzer-Rollo busca Rieslings secos, como el Peter Lauer n.º 4 Ayler Feinherb, herbáceo, terroso y un poco ahumado. Y cuando se acerca la Navidad, con sus comidas pesadas y grandes raciones, «también es importante tener cerca un buen amaro como digestivo», afirma. «Tenemos una amplia y variada selección, pero el amargor meloso del Amaro Sibilla, de la destilería italiana Varnelli fundada hace 150 años, lo convierte en un eterno favorito».
ALOJAMIENTOS
Little Cat Lodge
Durante las dos últimas décadas, Matt Kliegman y Noah Bernamoff han ofrecido a sus visitantes neoyorquinos platos tradicionales y ocio nocturno en locales como Black Seed Bagels y Jane Ballroom, entre otros. Este año, el dúo se asoció en Little Cat Lodge, un hotel y restaurante de 14 habitaciones de inspiración alpina situado en la base de Catamount Mountain, una estación de esquí de los Catskills. Juntos, transformaron una posada centenaria de estilo suizo en una casa principal rústica y dos casas de huéspedes dignas de Rip Van Winkle, a la manera de Wes Anderson. El espacio se caracteriza por tonos castaños y caramelo, camas hechas por encargo con arce fresado y secado en horno, y una mezcla de muebles modernos y antiguos. Dirigido por un chef nominado a los premios James Beard, el restaurante ofrece clásicos como el schnitzel de cerdo con hueso y ensalada de patatas calientes, con una chimenea de leña de fondo. The Tavern, el restaurante más pequeño del lodge, es la máxima expresión de relajación après-ski con sus maridajes perfectos, como la trucha arco iris asada a las hierbas con guarnición de judías blancas y acompañada con una copa de borgoña.
Hotel Tivoli
¿Alguna vez se ha preguntado cómo viven los artistas? Si va al Tivoli, lo descubrirá. Propiedad de los pintores Brice y Helen Marden, el Hotel Tivoli exhibe sus gustos singulares y eclécticos en cada rincón. Los asientos, modernos y luminosos están rodeados de cuadros de una calidad que podrían encontrarse en un museo, así como de hermosas y extravagantes cerámicas, también presentes en su restaurante The Corner, que ofrece galardonados platos con ingredientes de proximidad.
Rivertown Lodge
El Rivertown Lodge, construido en un antiguo cine, cuenta con 27 habitaciones (y una cocina común) de lo más acogedoras y un magnífico diseño de artesanos locales en el corazón de Hudson. Es un lugar ideal como punto de partida para explorar el valle del Hudson, pero también para relajarse entre estufas de leña y porches con mosquitera. Ofrece a sus huéspedes bicicletas en préstamo y una encantadora mesa de ping-pong en el patio trasero (también nos encanta la tienda adjunta; que es demasiado chula para llamarla «tienda de regalos»).
Inness
Para los amantes del lujo, o simplemente de los alojamientos de la más alta gama, está Inness, que cuenta con una granja de 12 habitaciones y 28 cabañas con impresionantes vistas de las cordilleras de Catskill y Mohonk, en Accord, Nueva York. Situado junto a un impresionante campo de golf de nueve hoyos, Inness es una joya modernista con una tienda que ofrece artículos poco frecuentes que rivalizan con cualquier artículo que se pueda encontrar en Nueva York, y un spa que abrirá sus puertas en 2023.
The Maker Hotel
El Maker, un hotel boutique por excelencia, es una colección íntima de 11 habitaciones únicas que evocan el estudio de un escritor, el Hollywood clásico y el paraíso de un jardinero. El Maker, ubicado en Hudson y propiedad de los fundadores de la marca de belleza Fresh, está lleno de exquisitos detalles: desde sus alfombras antiguas hasta la comida local que se sirve en su restaurante, el espacio es todo un muestrario de obras de los artistas, artesanos y embajadores culturales que pueblan la ciudad de Hudson y su valle.
RESTAURACIÓN
Gaskins
Nick y Sarah Suárez, marido y mujer, dejaron Brooklyn en 2016 para ofrecer a sus comensales un menú con alimentos de proximidad en un bistró rural sencillo (aunque no simple). Aquí, el menú del día alterna clásicos de la cocina casera, como los macarrones con queso y pan rallado, y platos estrella locales, como la ensalada de col rizada y calabaza delicata. En cuanto a las bebidas, incluye tradicionales, como un negroni o un mai tai, a los que se suman las cervezas de Suarez Family Brewery, empresa dirigida por el hermano de Nick.
Talbott & Arding
«Hace casi ocho años que abrimos nuestras puertas. El hilo conductor ha sido honrar nuestro paisaje regional», dice Kara Chadbourne, directora de marketing de Talbott & Arding, una tienda de quesos y otras delicatessen de Hudson que cuenta con el respaldo de chefs y amantes de la buena mesa de todo el estado de Nueva York y más allá. Fundada por Kate Arding, que trabajó en las legendarias Neal's Yard Dairy y Cowgirl Creamery, y Mona Talbott, que incluye a Chez Panisse en su currículum; Talbott & Arding es un tesoro de exquisiteces locales de maravillosos sabores. ¿Qué es lo que no te puedes perder? El pastel de pastor. «Es un ejemplo precioso de cómo honramos a nuestros productores locales», afirma Chadbourne. «Trabajamos en temporada con un productor local de cordero. Solo está a la venta si hay disponibilidad de carne de esa granja. Además, está riquísimo y sienta genial cuando hace frío».
Cafe Mutton
Incluido en las listas de «Lo mejor de» 2022 tanto de Bon Appétit como de The New York Times, los amantes de la buena mesa hablan del Cafe Mutton en términos casi mitológicos. Enclavado justo al lado de la ruta turística de Hudson, el mejor representante de esta meca de la comida informal es la famosa mortadela frita del lugar, que transforma lo que parecería una burda bomba calórica del Medio Oeste en un sándwich verdaderamente satisfactorio de textura placentera. Otros platos convencionales que la chef Shaina Loew-Banayan ha convertido en maravillosos son las salchichas rellenas (una de las opciones favoritas recientes incluye carne de cerdo y foie), servidas con abundantes cortes de Tomme de Savoie, col y manzana.
Stissing House
Cada país tiene su propia versión de la cocina rural. Para conocer la de Estados Unidos, hay que ir a Stissing House, donde los residentes de Pine Plains, Nueva York, llevan calentándose desde que era una taberna en 1782. «Tenemos tres salas de comedor con chimenea. Estamos rodeados de huertos y granjas. Ofrecemos tartas de manzana hechas en nuestros fuegos de leña. Lo que intentamos recrear en Stissing House es la sensación de estar en una casa de campo», comenta Clare de Boer, la propietaria. Recientemente, ha añadido al menú el pastel de conejo, «hecho a la antigua usanza, con una corteza dulce y servido con una ensalada verde con mostaza».
BEBIDA E INSPIRACIÓN
Village Coffee and Goods
En Village Coffee and Goods, todo gira en torno a la calidad y la proximidad, que pueden ir de la mano. «Todas las cerámicas en las que beben los clientes son de ceramistas de la zona, lo que las convierte en algo comunitario y accesible», comenta Mark Palmer, nacido en Sídney (Australia) y propietario de Village Coffee and Goods, el principal destino cafetero de Kingston y alrededores. Las tazas a las que se refiere están hechas a mano por Andrew Molleur, ubicado justo al final de la calle, y Palmer las diseñó específicamente para adaptarse al calor y al volumen de su café de goteo especializado y para que encajaran con la estética minimalista pero acogedora de su cafetería. El café procede de Partners Coffee, en Brooklyn, un pequeño tostadero que admira por su consistencia. En cuanto al sirope de arce de su Chocolate Maple Cold Brew, procede de árboles explotados en las cercanías. «Añadimos cacao crudo ecológico», dice. «En lugar de estar azucarado, se endulza con arce».
Familiar Trees
Cuando Stephen Rudy y Susana Gilboe construyeron su librería en 2021, lo hicieron con la idea de que no solo sus libros se especializaran en las artes —pintura, escultura, cine o diseño—, sino también la propia tienda. El espacio cuenta con un programa de galerías que muestra obras de artistas neoyorquinos y locales. La tienda también ofrece una impresionante colección de libros de arte y diseño. Últimamente, el Sr. Rudy ha estado gravitando hacia el diseño danés y japonés. «El libro que más me interesa es una monografía de Noguchi de primera edición», dice. «Es un libro raro y soy un gran admirador de su autor. Tener una primera edición en tan buen estado es muy especial. Tenemos un montón de magníficas fotografías japonesas de los años sesenta y setenta. Y algunas buenas monografías de arquitectura: Alvar Aalto, Richard Neutra y Le Corbusier».
Kingston Wine Co.
«Kingston Wine Co. ofrece vinos, sidras y licores que se elaboran con atención y cierta singularidad, en un proceso en el que cada uno quita o añade algo para dar su toque personal», comenta Sophie Peltzer-Rollo, propietaria de la tienda. El enfoque «menos es más» deja espacio para la autenticidad, que suele ser mejor «para el medio ambiente y nuestros paladares», afirma. Para el frío que se avecina, Peltzer-Rollo busca Rieslings secos, como el Peter Lauer n.º 4 Ayler Feinherb, herbáceo, terroso y un poco ahumado. Y cuando se acerca la Navidad, con sus comidas pesadas y grandes raciones, «también es importante tener cerca un buen amaro como digestivo», afirma. «Tenemos una amplia y variada selección, pero el amargor meloso del Amaro Sibilla, de la destilería italiana Varnelli fundada hace 150 años, lo convierte en un eterno favorito».
- CORTESÍA DE Little Cat Lodge
- CORTESÍA DE Hotel Tivoli
- CORTESÍA DE Rivertown Lodge
- CORTESÍA DE Inness
- CORTESÍA DE The Maker Hotel
- CORTESÍA DE Gaskins
- CORTESÍA DE Talbott & Arding
- CORTESÍA DE Cafe Mutton
- CORTESÍA DE Stissing House
- CORTESÍA DE Village Coffee and Goods
- CORTESÍA DE Familiar Trees
- CORTESÍA DE Kingston Wine Co.



