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Érase una vez en el Oeste

Cómo una generación de artistas y museos traza un nuevo camino para el arte vaquero estadounidense

Tener en cuenta al vaquero. O más bien, volverlo a tener en cuenta. Eso es lo que está haciendo una nueva generación de artistas y museos. Están volviendo a contar la historia del mayor icono americano de todos los tiempos, desde otro punto de vista. Estos nuevos artistas no se conforman con seguir la senda que trazaron sus predecesores, pero respetan el legado del trabajo que realizaron las generaciones anteriores, y redefinen al vaquero con una imagen que se ajusta mejor a la compleja realidad histórica del Oeste.

Estos pintores provienen de orígenes diferentes, pero su destino suele ser el mismo. Sus obras se exponen entre las de Frederic Remington y Charles M. Russell, entre otros antiguos maestros del género, en lugares tan venerados como el Museum of Western Art de Kerrville (Texas), el Black Cowboy Museum de Rosenberg (Texas), cerca de Houston, el Briscoe Western Art Museum de San Antonio y la Maxwell Alexander Gallery de Los Ángeles.

Mark Maggiori
Mark Maggiori

Algunos se inspiran en sus experiencias trabajando en ranchos del Oeste; uno es un antiguo director de vídeos musicales de Francia. En conjunto, su trabajo supone un renacimiento a gran escala y una crítica de una de las manifestaciones artísticas más características del país, que parece pertenecer a otra época y es, a su vez, perfectamente actual.

Tomemos como ejemplo a Teal Coke Blake. Creció "inmerso en ambos mundos", como él dice, refiriéndose al mundo del arte y al Oeste. Fue a la universidad con una beca de rodeo, posee un criadero de caballos cerca de Fort Worth y creció en Montana. Su padre era un artista del Oeste y su madre fotógrafa de moda, por lo que su familia recibía invitados de la talla de Richard Avedon. Su procedencia se manifiesta tanto en la extravagancia como en la autenticidad de su obra. (Ha representado tanto a chicas pin-up montando a caballo, como a caballos muertos pudriéndose al sol). Suele pintar en acuarela sobre un "lienzo" poco habitual: viejos libros de contabilidad que adquiere en exposiciones de antigüedades o a través de amigos. "Nunca había visto a nadie hacer arte vaquero de esa forma", dice. Comenzó a utilizarlos hace seis o siete años, tras adquirir uno en Dillon, Montana, por 5 o 6 dólares. "Hice un dibujito en él y fue todo un éxito. Todo el mundo quería uno. Me hizo mucha gracia que a todo el mundo les gustaran tanto".

<em>Izquierda:</em> Teal Coke Blake; <em>Derecha:</em> Thomas Blackshear
Izquierda: Teal Coke Blake; Derecha: Thomas Blackshear

Blake dice que su experiencia con los caballos contribuye a su arte ya que, como ganadero, puede pasar la noche entre estos animales y ver cosas que otras personas podrían perderse, como la luz del amanecer. "Me han consentido", dice. "No he tenido que esforzarme demasiado. Mientras tenga memoria, hay imágenes que me acompañarán el resto de mi vida".

Otro artista, Logan Maxwell Hagege, aborda sus obras con humildad, y utiliza sus lienzos a gran escala para canalizar "los sentimientos de amor que siento por la gente que trabaja duro", dice. Sus trabajos son a menudo atrevidos y brillantes, y muestran tanto a vaqueros como a los indígenas con los que se cruza en el suroeste.

Logan Maxwell Hagege
Logan Maxwell Hagege

Para Mark Maggiori, cineasta de origen francés que abandonó su carrera para trasladarse a Taos (Nuevo México), todo empezó durante su infancia viendo películas del Oeste. A partir de ahí se afianzó al conocer la Society of Artists de Taos, una cooperativa muy influyente de pintores de principios del siglo XX. "Descubrí el arte del Oeste", dice. "Era para mí algo totalmente desconocido, porque no es un arte popular en Francia. Al ver esos cuadros, me gustó mucho lo que muestran: la naturaleza y el Oeste estadounidense, dos cosas que me encantan. Trajes, equipamiento, vestimenta". En 2014, empezó a rechazar los trabajos de vídeo para centrarse en su arte, que despegó con la ayuda de Instagram. Los acontecimientos de los últimos años, incluido el asesinato de George Floyd y la lucha generalizada por la justicia racial, impulsaron el proyecto #thewestofmanycolors (los colores del Oeste), en el que representa a vaqueros negros. Culminó con "Once Upon a Time", un cuadro que ahora se expone en la colección permanente del Briscoe.

"Me siento muy afortunado", dice. "Es una forma de rectificar la historia y la manera en la que ha sido blanqueada por Hollywood. Yo formaba parte de este concepto, para mí no existía el vaquero negro. No se trata solo de hombres blancos a caballo". De hecho, aproximadamente uno de cada cinco vaqueros era una persona negra, indígena o, lo que ahora consideraríamos latina, según Michael R. Grauer, catedrático en McCasland de cultura vaquera y responsable de las colecciones de vaqueros y arte del Oeste en el National Cowboy & Western Heritage Museum de Oklahoma. (Algunos expertos estiman que esta cifra podría ser aún mayor). Maggiori, que es blanco, entiende que algunos puedan cuestionarse que un artista negro habría sido más apropiado para realizar este homenaje, pero Maggiori responde que para él, lo importante es el impacto que pueda tener su obra. "Los niños van a ir a este museo y luego volverán a casa y dirán: 'Había vaqueros negros, papá'".

<em>Izquierda:</em> Logan Maxwell Hagege; <em>Derecha:</em> Teal Coke Blake
Izquierda: Logan Maxwell Hagege; Derecha: Teal Coke Blake

Maggiori también ha apoyado el Black Cowboy Museum de Rosenberg, que está a un par de horas en coche del Briscoe. Su fundador fue Larry Callies, que proviene de una larga estirpe de vaqueros, incluyendo tíos y primos. Cuando de pequeño otros niños le decían que no existían los vaqueros negros y su pasión por la cultura vaquera no hizo más que crecer. Se convirtió en cantante de country (inspirándose en el estilo de la estrella negra del country Charley Pride y, durante un tiempo, compartió representante con George Strait). Tras sufrir problemas de voz, comenzó a trabajar en su museo, que se inauguró en 2017. "No quería que lo que hicieron los vaqueros en el siglo XIX fuera en vano", dice. "En Texas era difícil ser un vaquero negro. La gente no sabía nada sobre ellos".

Una experiencia similar ayudó a definir a Paul Stewart, que fundó el Black American West Museum & Heritage Center en Denver (Colorado), que lleva desde 1971 presentando la auténtica historia de los vaqueros. Antes de la pandemia de la COVID-19, realizaba recreaciones de vaqueros negros, en las que participaba, entre otros, Eleise Clark-Gunnells, miembro de la junta directiva. El museo también alberga un tesoro de artefactos de los vaqueros negros del Oeste. La visita suele tener un efecto abrumador para los visitantes de todos los orígenes. "Eso es lo que ofrece nuestro museo, un momento de sorpresa", explica Clark-Gunnells. "La única manera de perpetuar el racismo y los prejuicios es no contar su historia".

Thomas Blackshear tardó en contar esas historias, ya que antes de dedicarse al arte del Oeste, alrededor de 2016, trabajó durante varias décadas como ilustrador comercial para Hallmark y George Lucas, entre otros. "Estaba en el peor momento de mi carrera", dice ahora, recordando las dificultades con una empresa para la que trabajaba en una línea de figuritas. En menos de un año, su talento y su perspectiva única sobre el Oeste le abrieron las puertas de las galerías. "No se ven muchos cuadros de vaqueros negros", dice. "Una cosa de la que quería asegurarme era de que la gente no pensara que pintaba vaqueros negros simplemente porque era un artista negro. Soy un artista y puedo pintar cualquier cosa, el hecho de ser negro es mera coincidencia".

El arte del Oeste sigue calando entre los coleccionistas jóvenes y mayores, y Blackshear (cuyo cuadro apareció recientemente en la portada del álbum de The Killers, Imploding the Mirage) es un ejemplo de este atractivo. "Pensemos: ¿por qué la gente de los Estados Unidos ama el Oeste? Creo que tiene mucho que ver con esa época, con el espíritu pionero, con el tipo de personas que eran esos hombres rudos e independientes. Es ese sentimiento romántico. Especialmente cuando llegó a Hollywood la leyenda y el romance de esa forma de vida. Eso es con lo que la gente realmente se identifica: con un tiempo pasado".

Artistas como Blackshear se encargan de que se mantenga el legado para las generaciones futuras, a pesar del paso del tiempo.

Mark Maggiori
Mark Maggiori
Paul L. Underwood es un escritor afincado en Austin (Texas), donde vive con su mujer y sus dos hijos.
  • Imágenes cortesía de Teal Coke Blake
  • Imágenes cortesía de Mark Maggiori
  • Imágenes cortesía de Logan Maxwell Hagege
  • Imágenes cortesía de Thomas Blackshear