El auténtico y atemporal Mundo de Ralph Lauren

Es cosa
de dos

Una conversación de lo más íntima con la pareja de modelos (y padres de un adorable hijo aprendiz de modelo, Zola) George Okeny y Yanii Gough sobre cómo se conocieron, la felicidad de las fiestas con bailes de la familia y el sorprendente camino que los llevó a la pasarela de Ralph Lauren

El pasado septiembre, la pareja de modelos George Okeny y Yanii Gough (con su hijo menor de 1 año, Zola) desfilaron en el evento conmemorativo del 50.º aniversario de Ralph Lauren. (Bien para ser exactos, Zola iba en brazos). La pareja y su hijo, dormidito, se hicieron con la pasarela y los corazones del público en un santiamén. En consonancia con esta aparición, la pareja también aparecerá como uno de los siete grupos de personas con relaciones auténticas que protagonizan una campaña de primavera dedicada al significado de la familia.

Pero antes de formar esa encantadora familia americana, Okeny y Gough tuvieron que luchar por separado por el sueño americano. Cuando Okeny tenía 7 años, su familia huyó con él de Sudán, primero a El Cairo y posteriormente a Baltimore. Gough se mudó con su familia desde Haití y pasó su adolescencia en el Bronx y en Brooklyn, donde llegaron a vivir en un centro de acogida. Hace tres años, cuando Okeny se puso en contacto con Gough (que también es fotógrafa y cazatalentos) para pedirle consejo profesional, ambos sintieron una conexión inmediata, mucho más fuerte que el mero interés común por la industria de la moda. “Es tan amable que incluso me asustaba un poco,” explica Okeny sobre su novia. “Me parecía imposible que alguien fuera tan amable, pero ella me demostró una y otra vez que yo no estaba en lo cierto”.

No es de extrañar que Zola, ahora con 17 meses de edad, sea el centro de atención de cualquier campaña en la que aparece (el New York Post lo calificó de “estrella revelación” de la Fashion Week), y sus padres agradecen cualquier oportunidad de pasar tiempo en familia, aunque sea poco convencional. En esta entrevista, Okeny y Gough hablan sobre compartir pasarela, criar a un supermodelo y disimular los nervios (o no disimularlos) en reuniones con el mismísimo Sr. Lauren.

Cuéntenme algo sobre sus inicios como modelo.

Yanii Gough: Me crie en el Bronx y viví con mis abuelos hasta que mi abuela murió, y entonces mi madre volvió a aparecer en mi vida. Nos mudamos a Brooklyn, donde yo empecé a aprender cosas sobre la industria de la moda. Hace unos tres o cuatro años, fui a una convocatoria abierta de Major Model Management y resulta que me llamaron. Volví al día siguiente y ya me dieron un contrato.

George Okeny: Me fui de Sudán a los 7 años. Sencillamente, mi familia se vio forzada a huir por la guerra civil, que ha durado más de una década. Primero nos mudamos a El Cairo y allí vivimos durante casi tres años. Luego, solicitamos asilo como refugiados en los EE. UU., donde nos aceptaron. No empecé a trabajar de modelo hasta unos años después del instituto. No era algo que me interesara. Pensaba que no era suficientemente guapo. [Risas.] En la iglesia, a veces se acercaban a mi madre señoras desconocidas y le decían: “¡Oiga, su hijo vale para modelo!”. Pero nunca me había parecido algo decente. Pues bien, mi madre y mi tía solían recaudar fondos con eventos benéficos para construir escuelas en Sudán o Uganda. Y empezaron a pedirme que hiciera de modelo en los eventos. Sabían que esa era mi criptonita. Si me piden que haga algo para ayudar a gente, la respuesta será “sí” en el 90 por ciento de los casos. Así que empecé así, luego iba a sesiones fotográficas de prueba para ayudar a fotógrafos y al final tomé una decisión y se la comuniqué a mis padres: “Sé que parece una locura, pero voy a arriesgarme y mudarme a Nueva York”. ¿Qué es lo peor que podría pasar?”

¿Y cómo se conocieron?

YG: George probablemente le diga que contacté con él por Instagram…

GO: No, cuando llegué a Nueva York, realmente fui yo quien se puso en contacto con Yanni.

YG: Vale, así me gusta. [Risas.] Siempre bromeamos sobre ese tema. Después de que se pusiera en contacto conmigo, estuve mirando su Instagram. Y pensando que era un chico muy guapo. No sabía si tenía contrato. No sabía si era modelo. Desde luego, por su aspecto podría serlo. Le dije: “¡Es imposible que no tengas representante con una cara como esa!”

GO: Un amigo me estaba enseñando cosas básicas sobre redes de contactos, explicándome que me vendría bien quedar con otros modelos y hablar con ellos sobre esta industria. Me puse en contacto con Yanii y quedamos para un café… o un té.

YG: ¡Té!¡ Me invitó a un té! Eso era algo nuevo para mí. Nadie me invita a tomar té. Así que quedé con él, cerca de la 34th Street. Nos sentamos, él me recomendó un tipo de té y empezamos a sondearnos mutuamente. La conversación seguía y seguía.

GO: Estuvimos hablando durante horas.

¿Y el resto es, como se suele decir, historia?

YG: Me sentía como si nos hubiéramos hecho mejores amigos instantáneamente. Sentía ganas de protegerlo. Esta industria puede ser positiva o negativa, dependiendo de cómo la uses, así que yo quería asegurarme de que él fuera a seguir un camino seguro, tanto si continuábamos siendo amigos como si no.

GO: Tiene un alma especial, ninguna otra persona que yo conozca es así, la verdad. Creyó en mí a pesar de que a veces ni yo mismo creyera. En esos momentos yo pensaba que con una persona así a mi lado podría conseguir lo que me propusiera.

Yanii Gough, George Okeny, and Zola Okeny at the Ralph Lauren 50th Anniversary Show
Yanii Gough, George Okeny, and Zola Okeny at the Ralph Lauren 50th Anniversary Show

Su desfile en la pasarela con Zola fue un momento muy tierno y memorable del desfile del 50.º aniversario de Ralph Lauren. ¿Cómo surgió la colaboración con la marca?

YG: Yo estaba de baja maternal tras el nacimiento de Zola, nuestro hijo y vi una publicación de Facebook en la que se pedían “familias hermosas”.

GO: Yo estaba de baja maternal tras el nacimiento de Zola, nuestro hijo y vi una publicación de Facebook en la que se pedían “familias hermosas”. [Risas.]

YG: Solo el hecho de que nos vieran en ese casting, era como: “No puede ser.” Cuando llegamos, nos dijeron: “Por favor, saludad a Ralph”. Yo me quedé pensando: “Me están tomando el pelo”.

GO: Me venían a la mente los años de escuela en Baltimore, compitiendo con mis amigos para ver quién tenía más polos de la marca. ¿Y ahora iba a conocer al hombre detrás del mito, la leyenda? Fue increíble. De Sudán a darle la mano a Ralph Lauren. Jamás hubiera pensado que algo así pudiera suceder.

YG: Para mí, el recuerdo era mi adolescencia en el Bronx y pedirle dinero a mi abuelo para poder comprarme una camiseta de rugby Polo. Me compraba las tallas de niña porque eran más baratas. En aquel momento en la sala del casting, no podía levantar la mirada porque Ralph estaba allí mismo y yo necesitaba concentrarme. [Risas.]

¡A Zola no parecía que le afectara mucho la presión!

GO: Es todo un conquistador.

YG: Bueno, en realidad vomitó justo después de nuestra foto del casting. Yo estaba preocupadísima pensando: “No me digas que acaba de vomitar en la alfombra de esta gente. ¡Ahora no!”. Pero a ellos les encantó igual. Siempre está sonriendo, dando la mano y chocando las cinco.

GO: Hace poco le preguntaba yo a mi madre sobre qué estaba haciendo yo con 17 meses de edad. [Risas.] El desfile del 50.º aniversario allanó el camino para esta campaña: quedó claro que somos una familia de lo más auténtico.

¿Qué significa para usted la oportunidad de poder trabajar con su familia?

YG: En general, la familia es un tema muy importante para mí, así que trabajar con ellos en una campaña de Ralph Lauren es genial por partida doble. Es increíble. Me encanta. Y nos cambia la vida a todos.

GO: Es algo muy valioso. Durante mi infancia me hubiera gustado poder pasar más tiempo con mi padre, hacer más cosas con él. El hecho de poder trabajar con nuestro precioso hijo es increíble. Cuando participamos en el desfile del 50.º aniversario, la gente venía después a preguntarme quién era aquella chica tan guapa a mi lado. Y de quién era el niño. Y yo contestaba alucinado: “¡Chicos!¡ Es mi hijo, Zola!¡ Y mi novia, Yanii!¡ Somos una familia de verdad!”. [Risas.]

¿Qué les gusta hacer en familia cuando no están trabajando?

YG: Bailamos. Escuchamos Afrobeat o música sudanesa. A Zola le encanta y baila sin parar. No se me da nada bien bailar, pero lo intento. George le está enseñando a Zola nuevos pasos y él los imita en la cuna.

GO: Y viajamos mucho. Cuando tenemos tiempo libre, vamos a Maryland y Virginia a visitar a la familia. A mí no me importa conducir, así que hacemos muchos viajes en coche. Y a mí me encanta el fútbol, así que a Zola y a mí nos gusta darle unas patadas al balón. ¡Es bueno, pero no tiene nada de paciencia! Es una buena lección. Yo pienso: “Cariño, ¡no siempre vas a tener todo lo que quieras!”.

Si Zola les dijera dentro de unos años que quiere ser modelo, ¿qué le dirían?

YG: “Zola, es demasiado tarde, ¡ya estás haciendo de modelo!”.

DAVID WALTERS is the men’s concept editor for Ralph Lauren.es escritor y editor y vive en Nueva York. Sus artículos han aparecido en Details, GQ, Esquire, New York Magazine y otras publicaciones.
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  • Cortesía de Yanii Gough
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