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La foto familiar perfecta

Si las circunstancias les han unido, es la ocasión ideal para documentar esos bonitos momentos, ya sea de manera espontánea o con la mejor pose. Cinco fotógrafos nos ofrecen sus consejos

Siempre es buen momento para hacer fotos de familia, pero si tiene la suerte de estar confinado en casa con ella, la ocasión es perfecta. Y tanto si decide realizar una sesión cada semana, como si busca una única foto épica; el mero hecho de ponerse a hacer fotos une a todos los miembros de la familia, y permite crear un recuerdo imperecedero de la unidad en tiempos difíciles.

También es una forma de mantener viva la creatividad. Prueba de ello son las “minisesiones de fotos en casa” que nuestros amigos de Polo, Yanii Gough y George Okeny , están montando en su apartamento de Brooklyn con su hijo de dos años y medio. “Zola no para de corretear por toda la casa bailando y cantando mientras nosotros hacemos lo imposible por conseguir alguna foto que merezca la pena”, comenta Gough. “Es bastante divertido”.

Lograr la foto perfecta (o 20 de ellas) es ahora más fácil gracias a estos consejos de cinco fotógrafos expertos, desde artistas de estudio a pioneros del arte callejero.

Tanto si está realizando su foto dentro de casa como fuera, la regla número uno es: Evitar la luz cenital. “La gente piensa: «Oh, es un precioso día soleado… vamos fuera y hagamos una foto»”, comenta Scott Schuman, el fotógrafo creador del blog The Sartorialist y padre de dos criaturas. “Cuando el sol está en su punto más alto, se colocan justo bajo la luz directa y las sombras son terribles”. El momento ideal para hacer una foto al aire libre es durante esos minutos de luz suave y dorada, unas dos horas antes de la puesta de sol. En interior, Schuman recomienda buscar la “luz del pintor”. “Los estudios de los pintores siempre están orientados al norte porque el sol, al menos en Norteamérica, siempre está hacia el sur”, comenta. Por tanto, si las personas miran hacia una ventana orientada al norte, la luz es uniforme y no hay sombra”.

Regla básica número dos: Acérquese. “Creo que el error más habitual es realizar la foto desde demasiado lejos”, comenta la fotógrafa de arte Sheila Metzner, autora de diversas campañas para Ralph Lauren. “Debemos tener claro qué es lo que queremos evitar. Es tan importante como saber lo que sí queremos captar”. “Lo principal que intentas capturar es el rostro”, añade Sebastian Kim, que ha realizado innumerables retratos para portadas de revistas como Time, GQ y la edición rusa de Vogue. “Mi recomendación es: retírate solo lo necesario; si no hace falta, acércate tanto como puedas. Si tienes teleobjetivo, úsalo”.

Otra fotógrafa habitual de Ralph Lauren, Lynda Churilla, es una gran fan del temporizador. La cuenta atrás garantiza que nadie estará posando demasiado. “No te puedes imaginar lo divertido que es”, comenta. “Nunca sabes lo que va a pasar. Cuando lo uso, es desternillante. Hay espontaneidad y todo el mundo se ríe siempre”.

“Y si estás haciendo fotos de niños”, añade Churilla, “prueba a ponerte a su misma altura. Incluso tumbarte en el suelo y hacérsela desde ahí. Parece que son más fuertes… casi adultos en cierta manera. Parecen más altos y mayores, pero siguen siendo adorables”.

Algunos de nuestros momentos en familia preferidos de las campañas de RL
Algunos de nuestros momentos en familia preferidos de las campañas de RL

Tal vez el mayor reto para cualquier fotógrafo, amateur o profesional, es que el modelo haga lo que quieres. Cuando se trata de un retrato familiar normalmente buscamos la sonrisa, idealmente una sincera. “Realiza una toma de grupo segura y después haz algo imprevisto para que sonrían de verdad”, recomienda Kim. “Yo siempre digo «Decid kiiimchiiii». Soy coreana, así que se ríen”. Richard Phibbs, que sabe cómo sacar lo mejor de sus modelos, tanto si son atletas olímpicos patrocinados por Ralph Lauren, como si son modelos o perros rescatados , siempre pide a la persona que le cuente algo divertido, y luego captura la sonrisa sincera que va a continuación. Y la unión familiar puede transmitirse con el mero contacto físico. “Por ejemplo, unas manos entrelazadas o una mano en el hombro de otra persona”, comenta.

¿La técnica que recomienda Churilla? “A menudo les digo que se transporten a algún lugar, a un buen recuerdo, como correr por la playa”, comenta, “y luego capto su mirada cuando rememoran un recuerdo feliz que hace que sonrían con los ojos, no solo con los labios”.

“Otra forma de hacer que todo el mundo esté cómodo y relajado (y lo parezca)”, comenta Metzner, “es que vean tus mejores fotos a medida que las haces”. “Si estoy fotografiando a una estrella de cine o a un modelo, siempre les muestro una imagen que es buena y digo «Mira qué bien has salido»”, comenta. “Y luego digo: «así es como yo te veo». Y entonces se ponen realmente contentos”.

Por su parte, Schuman no descarta usar la dinámica familiar para obtener la foto. “Si es tu familia, sabes cómo llevarlos a tu terreno”, comenta. “Sabes quién necesita apoyo, quién humor y a quién tienes que tomarle el pelo un poco”.

También sugiere utilizar uno de los muchos trucos que aprendió haciendo fotos a desconocidos en la calle: “Haces un par de fotos y luego pones la cámara hacia abajo, miras la imagen y dices: «Un segundo, quiero asegurarme de que ha salido bien». Después dices: «Vale, la tengo». Inmediatamente, todo el mundo se relaja, baja los hombros y sonríe pensando «Menos mal que ya ha terminado». Ahí es cuando subes la cámara rápido y haces la foto”.

Tal vez lo más importante que debe recordar cualquier fotógrafo, comenta Churilla, es “divertirse”. Si no disfrutas estando detrás de la cámara, ¿cómo puedes esperar que los que están delante de ella lo hagan? Después de todo, el tiempo pasa muy rápido, así que esos son los momentos que vas a capturar y recordar para siempre”. Suponiendo, claro está, que no salga nadie con los ojos cerrados.

The interim editor of RL Mag, Andrew Paine Bradbury is a New York–based writer and musician.
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