El álbum de
la familia Lauren
Una colección de momentos íntimos personalmente seleccionados por Ralph, Ricky, Andrew, David y Dylan Lauren con motivo de la Polo Family Campaign
“Mis padres me criaron con todo el amor del mundo. Cuando creces con padres dedicados a sus hijos, esa actitud se contagia y crece en la vida adulta”, comenta Ralph Lauren en la introducción del libro que lleva su nombre. “Tus hijos se convierten en una expresión de ti mismo, de tus sueños. Mis hijos ya son adultos, pero yo aún los veo como si fueran pequeños. Nunca envejecen en mi mente”.
En esta ocasión, para celebrar la Polo Family Campaign, basada en la idea “Family is who you love” (“La familia son las personas a quien amamos”), se ha seleccionado una serie de fotos familiares íntimas escogidas por miembros de la familia Lauren, muchas de ellas sacadas de álbumes familiares privados totalmente inéditos. Estas fotos vienen acompañadas de comentarios de Andrew, David y Dylan Lauren sobre los momentos fotografiados y sobre la importancia de la familia dentro del Mundo de Ralph Lauren.
EN LOS HAMPTONS
DAVID: “Esta foto siempre ha estado colgada en la pared en Montauk. Es uno de esos momentos de la vida que parece que recuerdas perfectamente porque siempre has tenido la foto colgada en la pared. Yo tenía el pelo rubio y rizado, nadie se cree que fuera yo. La foto muestra el cariño y el amor que siempre hemos sentido dentro de la familia. Lo sentía cuando era muy joven y aún lo siento hoy en día. Mi padre siempre ha puesto la familia por delante y ha hecho todo lo posible para darnos el amor y el apoyo necesarios. De niño, siempre me impresionaba más el tiempo que pásabamos juntos jugando a baloncesto, saliendo en bici o paseando en la playa que cualquier asunto suyo de negocios”.
ANDREW: “Cuando miro a mi padre en esta foto y luego me miro a mí mismo en el espejo, veo muchas cosas de él en mí. Incluidas las vetas blancas y negras del pelo. Esas sí que eran unas vacaciones realmente geniales en East Hampton: una familia joven con todo el verano para disfrutar de la brisa marina y el calor del sol. Sin colegio, sin el sofoco de la ciudad… Solo nosotros con el jeep entre las dunas, poniéndonos morenos y comiendo maíz. En aquella época, David estaba obsesionado con las canastas. Si desaparecía, solo había que buscar en las canastas de alrededor de la casa y enseguida lo encontrabas”.
EN LA CIUDAD
DAVID: “La particularidad de este momento es lo raro que era que mis padres salieran de noche. Debía de ser un evento realmente importante, porque era mucho más típico del sábado noche quedarse en casa viendo películas y jugando al ping-pong”.
DYLAN: “Eso sí, cuando mis padres salían, siempre iban perfectos. Mi padre fue uno de los primeros en llevar esmoquin con vaqueros y botas de cowboy, y a mí siempre me pareció un look genial. En aquella época, yo también tenía mi proprio look vaquero característico: vestidos que mi madre creaba y cosía a partir de sus monos. Aquí no solo me estoy despidiendo de ella, estoy embelesada con su precioso pelo largo”.
DAVID: “Yo siempre había querido unas botas de cowboy, como mi padre. Hacía poco que mis padres me habían regalado mi primer par, y yo las llevaba lleno de orgullo a la escuela, junto con mi hermana y mi padre que, evidentemente, también llevaba las suyas”.
DYLAN: “Mi padre parece salido de una película luciendo este look por la calle. Y ahí se ve el conejo que yo llevo conmigo. Tengo una colección de más de 3000 conejos, y todo empezó cuando mi padre me dio este cuando yo tenía cuatro años. Era rosa y me lo levaba a todas partes. En ocasiones especiales, o cuando hacía un viaje de trabajo, siempre sabía qué comprarme: un conejo”.
DYLAN: “Recuerdo estar en el backstage esperando nerviosísima, era la primera vez que iba a estar sobre la pasarela en un desfile. Para mí era muy importante que mi padre estuviera satisfecho y creo que realmente conseguí llenarle de orgullo, como se puede ver en su cara en esta foto, donde estoy practicando para mi gran momento. Me encantaba ir a la oficina de mi padre. Me encantaba. Había muchísimas cosas que ver, y los tejidos de tantos colores me recordaban a golosinas”.
“Años más tarde, cuando mi padre diseñó mi vestido de novia, pensé en este momento. Tenía un significado especial que mi padre hubiera creado algo tan hermoso para mí y llevé el vestido con gran orgullo durante la ceremonia”.
DÍA DE VISITA EN EL CAMPAMENTO DE VERANO
DAVID: “Esta foto es de cuando mi padre y mi madre vinieron al campamento de verano en el día de visitas. Mi padre había estado jugando a baloncesto con los participantes del campamento y los monitores, y había encestado con un gancho que impresionó a todo el mundo. Durante el resto del verano, el tema de conversación fue aquel gancho, y no el hecho de que fuera Ralph Lauren”.
DYLAN: “Uno de los orgullos de mi padre era haber sido monitor y capitán de equipo en su época de campamentos, y cuando yo estaba en el campamento siempre esperaba emocionada el día de las visitas. No solo por las bolsas de golosinas que mis padres traían, sino para demostrarle a mi padre que había heredado el espíritu deportivo y de campamento. De pequeños, muchos niños tienen miedo a dormir fuera de casa, pero mi padre me dio la confianza necesaria para sumergirme en la experiencia y disfrutar al máximo”.
ANDREW: “Mi primo me envió hace poco esta foto del día de visita en el campamento. Mis padres siempre me parecían más jóvenes que los de mis compañeros. Yo creo que es por su vitalidad juvenil y su actitud general ante la vida. Mi padre es un gran deportista y un auténtico amante del baloncesto. Marcharse de casa a dormir fuera durante dos meses no siempre era fácil y recuerdo que, en un día de visitas, me puse a llorar e imploré a mis padres que me llevaran con ellos a casa. Mi padre me dio un consejo que no olvidaré nunca. Me dijo: ‘Puedes elegir el camino sencillo y venirte a casa con nosotros, o puedes reunir las fuerzas para sobreponerte. Quedarte será el camino difícil, pero también el que te hará un hombre’”.
EN EL DOUBLE RL RANCH
ANDREW: “Estoy bastante seguro de que esta foto la hizo mi padre. Tenía aquel Ford antiguo maravilloso, y con él hacíamos excursiones por la finca, sentados en la parte de atrás descapotable. Esta foto es a punto de salir de excursión, la calma antes de la tempestad”.
DYLAN: “A mi padre le encantan estos camiones. Una vez quiso enseñarme a cambiar de marcha en uno de ellos, ¡pero no paraba de calarse! Pero a mi padre no…Siempre ha sido un maestro con los cambios de marcha. Aquí estamos todos sentados cómodamente, pero poco después fue cuando nos regalaron a nuestro perro, Rugby, y con él las cosas cambiaron: ¡siempre se sentaba en el mejor sitio y nosotros en el borde!”
DYLAN: “Siempre nos encantó jugar con los perros de los cowboys en el rancho, ¡sobre todo con los cachorros! Somos una familia apasionada por los animales, y siempre nos emociona esperar la siguiente generación de animales”.
ANDREW: “Mis padres crearon una comunidad de tipis en el rancho y un descendiente de Geronimo, el legendario jefe apache, les dio su bendición. A menudo, nos reunimos allí en el Labor Day, a principios de septiembre, antes de que empiece a hacer frío en las montañas”.
DAVID: “Esto es de hace unos años, cuando pasamos el fin de semana del Labor Day en el rancho y sacamos esta foto grupal delante los tipis. Son hechos a mano y dentro están llenos de diferentes objetos y piezas de arte que mis padres han ido coleccionando a lo largo de los años. Solemos cocinar fuera unos filetes del Double RL Ranch disfrutando de la vista a las montañas juntos y para acabar vemos algún western clásico”.



