Una lista de libros personalizada, que reúne novedades y obras más antiguas, y que refleja la vida en la playa de los clásicos pueblos costeros, desde Montauk hasta Maine.
Por: Adrienne Westenfeld
Una mujer difícil
de John Irving
Aunque actualmente Sagaponack pueda presumir de ser uno de los lugares en los que se reúne mayor riqueza de los Estados Unidos, cuando escritores como Truman Capote y Kurt Vonnegut se asentaron allí en los años 1950 y 1960 no era más que una zona agrícola con campos ondulados y casas de madera. En Una mujer difícil, John Irving (miembro veterano del grupo de escritores conocido como «the Sagg Main Set», por su ubicación en los alrededores de la calle de Sagaponack que lleva este nombre) evoca el sueño de un Sagaponack de otra época. La novela acompaña a Ruth Cole a lo largo de tres periodos de su vida y retrata tres versiones de su personalidad: durante el verano de 1958, es una niña que crece en el seno de una familia desestructurada de Sagaponack; en otoño de 1990, Ruth Cole se ha convertido en una escritora de éxito y disfruta de una vida sentimental inestable; y en otoño de 1995, ha pasado a ser una madre viuda que se enamora por primera vez.
Spoonhandle
de Ruth Moore
Ruth Moore, alabada como la única escritora de Nueva Inglaterra al nivel de Faulkner, dedicó esta novela de 1946 a «cualquier pueblo estadounidense» . Sin embargo, el humilde pueblo de pescadores de Spoonhandle es singular como ninguno. En esta tosca comunidad costera de Maine, honrados leñadores y pescadores ejercen sus oficios con sus vecinos de siempre. Pero Spoonhandle no escapa a la modernidad. Durante el verano de 1936, un puñado de «forasteros» adinerados del interior llega a la costa en una búsqueda desenfrenada por adquirir las tierras que habían pertenecido a las familias locales durante generaciones. Mientras que algunos habitantes se niegan a vender por miedo a perder su estilo de vida, otros acogen de buen grado la afluencia de riqueza. Casi un siglo después, la problemática de la novela sigue siendo de actualidad: cómo podemos convivir con personas tan diferentes o que llevan un estilo de vida tan distinto del nuestro? He aquí la clave de la dedicatoria. Cualquier pueblo podría ser como Spoonhandle, de hecho, todos lo son.
Años salvajes: mi vida y el surf
de William Finnegan
El surf es, sin lugar a dudas, un estilo de vida. Aunque, para el reportero de guerra William Finnegan, es casi una religión: «una agotadora razón para vivir, muy exigente físicamente, que te empapaba de alegría». En estas memorias, que le valieron el Premio Pulitzer, Finnegan narra su vida persiguiendo la ola perfecta, desde su infancia en Hawái hasta sus viajes por todo el mundo (incluido el paraíso de los surfistas, Montauk). Finnegan encuentra una historia en cualquier parte, y sus memorias no son solo sobre surf, sino que también reflejan la política del lugar, desde la agitación comunista en Indonesia hasta la guerra civil en El Salvador. Años salvajes evoca el peligro y la impresionante belleza de la vida de un surfista a través de una prosa asombrosa (nadie ha descrito una ola con mayor viveza).
El ganador
de Teddy Wayne
Esta lujuriosa novela sobre dinero, sexo y poder comienza cuando el recién graduado Conor O'Toole llega a Cutter's Neck, una comunidad ficticia muy cerrada que el autor sitúa cerca de Cape Cod. El verano perfecto acaba de comenzar: Conor imparte clases privadas de tenis durante el día a cambio de alojamiento gratis y por la noche estudia para el examen de abogacía. Pero el joven Conor, de clase obrera, tiene que devolver las abrumadoras cantidades de su préstamo estudiantil, y pronto se debate entre los estilos de vida aspiracionales que le ofrecen dos amantes muy diferentes: Catherine, una mujer divorciada que paga una alta cantidad por sus servicios dentro (y fuera) de la cancha, y Emily, una joven privilegiada que veranea en Cutter's Neck. La escalada social está al alcance de la mano de Conor, hasta que comete un error irreversible que amenaza con castigarlo por tratar de colarse entre la élite. En este emocionante thriller erótico con tintes de John Updike y Philip Roth, Teddy Wayne combina todos los ingredientes necesarios para triunfar, y el precio irremediable que hay que pagar para conseguir el éxito.
Hamptons Bohemia
de Helen A. Harrison y Constance Ayers Denne
Antes de que los Hamptons se convirtieran en un aclamado destino de vacaciones, fueron un lugar en el que vivir, escribir y pintar. En este precioso libro con imágenes, las autoras exponen dos siglos de «actividad artística y literaria» del lugar que acabaría siendo «la principal meca de arte de los Estados Unidos». Aunque la narración de las cambiantes olas de la cultura artística son realmente admirables, el libro destaca particularmente por las descripciones sobre el éxodo posterior a la Segunda Guerra Mundial a los Hamptons, con la llegada de Jackson Pollock y John Steinbeck, que impulsó posteriormente a otras personalidades creativas a emigrar hacia el este, como, entre otros, Andy Warhol, E.L. Doctorow y Roy Lichtenstein. Hamptons Bohemia, una obra repleta de fotografías íntimas encontradas en algún desván, ofrece una visión privilegiada de un círculo legendario cuyo legado aún perdura.
Adrienne Westenfeld, antigua editora de ficción y no ficción de Esquire, es una escritora y editora residente en Brooklyn.
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Cultura
Un hogar en la naturaleza
La llamaban «arquitectura de ramas», y cuando celebridades como J. P. Morgan y los Vanderbilt construyeron elaboradas «casas en los árboles» diseñadas para ponerles en contacto con los poderes regeneradores de la naturaleza salvaje de Adirondack, nació una idea exclusivamente estadounidense que acercaba la naturaleza al hogar, y el hogar a la naturaleza.
En su juventud, antes de descubrir Ghost Ranch, Georgia O’Keeffe solía refugiarse en una cabaña familiar al norte del estado de Nueva York. Allí empezó a reflexionar sobre la belleza y el aislamiento, ideas que sentarían las bases de su relación con la naturaleza.
Los mejores regalos de este año han sido cuidadosamente pensados y seleccionados para celebrar los momentos que más importan, ya sea un encuentro con ambiente festivo, la decoración del árbol o para compartir el verdadero significado de estas fechas.